Un nuevo punto de venta

Un nuevo punto de venta

Desde hace poco, Lalita Estudio tiene un nuevo punto de venta en el MUMI (Museo de la Industria y la Minería de Asturias). Y no es una tienda cualquiera, la verdad.

Es un sitio que habla de esfuerzo, de memoria, de manos negras de carbón y de vidas enteras bajo tierra. Un museo que no está hecho solo de objetos… sino de historias que pesan.

Y claro, cuando me propusieron formar parte de ese espacio, pensé: vale, pero aquí no puedo llevar “lo de siempre”.

Las colecciones que habitan el MUMI

Trabajar una colección inspirada en la minería asturiana no es solo coger símbolos y ya.
O al menos, yo no supe hacerlo así.

Porque aquí hay identidad. Hay familias. Hay historia reciente, incluso.

Así que la colección nace desde otro sitio.
Más que una colección cerrada… son historias que se cruzan.


Huellas

Aquí están las marcas. Lo que queda cuando todo lo demás desaparece.

Texturas imperfectas, superficies que no buscan pulirse demasiado.
Como si la pieza recordase de dónde viene: golpes, formas orgánicas, huecos que no se corrigen.

Puede ser la colección más abstracta… pero también la más visceral.


Carboneras

Esta tiene algo especial.

Carboneras, 1944. Fotografía de Valentín Vega

Está inspirada en las mujeres que trabajaban en las tolvas, clasificando el carbón y transportándolo en cestas sobre la cabeza.
Mujeres que sostenían casas, familias… y una dureza que casi nunca se cuenta.

Lucharon contra la silicosis, contra el cansancio y contra el olvido. Pero estuvieron. Y forman parte del legado minero de Asturias, aunque a veces no se diga en voz alta.

Aquí las formas son más contenidas, más estructuradas.
Joyas con baño de oro y una red tejida que evoca esas cestas… y todo lo que cargaban.


Retratos

Las “caritas”.
Que dicho así suena ligero… pero no lo es tanto.

Son rostros sencillos, casi esquemáticos.
Como si fuesen todas las personas y ninguna en concreto.

Un homenaje a quienes sostuvieron esa historia:
a los hombres que entraban en la mina con poco más que una boina, y a las mujeres que, con el moño bajo, se preparaban para cargar peso sobre la cabeza.


El héroe silencioso

El canario.
Pequeño. Frágil.

Y sin embargo, el que avisaba cuando algo iba mal.

Esta colección es probablemente la más simbólica.
Habla de cuidado, de alerta… de vidas que dependían de algo tan delicado.

Y no sé. Tiene algo que se queda.


He querido crear cuatro pequeñas colecciones que irán creciendo con el tiempo.

Pero también había algo importante para mí: que funcionasen dentro y fuera del museo.

Que quien las descubra en el MUMI entienda todo lo que hay detrás. Y que quien las vea fuera… simplemente vea una joya con carácter, contemporánea, con algo distinto.

Sin necesidad de explicaciones.

Porque no quería hacer vagonetas ni cascos mineros.

Quería hacer algo que se sintiera.

Y si vas…

Si pasas por El Entrego, entra al MUMI.
Merece la visita. Por la maquinaria, por la forma de vida… y por esos detalles que se te quedan sin que sepas muy bien por qué.

Y al salir, pasarás por la tienda.
Sin darte mucha cuenta.

Si allí te cruzas con alguna de mis joyas…
igual te cuentan algo.
O no.

A veces las cosas no necesitan explicarse tanto, tan solo sentirse...

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